Quimérica ha entrado al bar hoy echando humo por los ojos.Su endiablada actitud,estaba relacionada con las palabras pronunciadas por el Santo Papa Benedicto en Brasil.

Resulta que durante su visita al país suramericano, al Pastor alemán se le dio por hacer alarde de grandes proezas que él nunca vio (ni él ni nadie). El Papa afirmó que los ancestros de los indígenas actuales habían "esperado en silencio" durante mucho tiempo convertirse en católicos cuando Brasil fue colonizado hace 500 años.Es decir, que los indígenas americanos recibieron con los brazos abiertos a los predicadores de la iglesia católica en épocas de la colonización.
Quimérica se apuraba un ron -esta vez no pidió una caña como siempre- mientras decía "habrán abierto los brazos después de tenerlos arriba, en posición de criminal sorprendido en flagrancia".
Es naif, por llamarlo de algún modo, hacer tal afirmación ante las irrefutables pruebas de exterminio indígena y cultural en América por parte de los colonizadores, apoyados por la acción evangelizadora de la iglesia.
La prueba de que la colonización y evangelización no ha sido agua de mayo para los indígenas es que siguen viviendo en condiciones paupérrimas, rezagados y limitados en pequeños territorios, llamados resguardos.
En la víspera de la visita papal, los mismos indígenas del Amazonas brasileño le escribieron una carta al Pontífice solicitándole una entrevista y contándole su actual situación de minoría oprimida.
Es verdad que si yo no hubiera sido moreno, habría nacido rubio y que no conviene reavivar peleas que ya fueron peleadas, ganadas por unos y perdidas por otros. En resumen no se trata de revivir el pasado.
Pero la prudencia se agradece. La prudencia y el respeto. Los indígenas brasileños recibieron con respeto y receptividad al Papa en esta visita. Respeto y receptividad que no han sido recíprocos.
Soy católico y bautizado, pero por encima de todo RESPETUOSO y hasta donde puedo, prudente. Por eso he hablado yo y no Quimérica que sigue muy ofendida y poco diplomática.
Antes de la llegada de los europeos en 1500, Brasil era el hogar de entre cinco y trece millones de personas, se calcula, repartidas en al menos mil tribus. Quinientos años de exposición a enfermedades, violencia y desposesión eliminaron a la mayor parte de la población indígena. Hoy, existen unos 350.000 indígenas en Brasil, repartidos en más de 200 tribus, que viven dispersos por todo el país. Si quieren saber algo más de las tribus indígenas del Amazonas, les recomiendo este link, del cual extraje la última información y estapreciosa foto: http://www.survival.es/tribes.php?tribe_id=129
Para terminar... un trocito de una canción, casi, dedicada al Papa: "La pipa de la paz" de Aterciopelados.
Haz click aquí para escucharla: La Pipa de la paz